El segundo domingo de octubre, Anoeta volvió a vestirse de color y melodía vasca.



 

Los talleres y exhibiciones animaron el ambiente, y la feria de artesanos, la cata de vinos y los conciertos llenaron de vitalidad la localidad.

Fue un día para celebrar nuestro carácter vasco y nuestro amor por el mundo rural, ¡empapado de solidaridad y alegría entre la ciudadanía y visitantes!